Spotlight | Books | The Word | Gay & Christian? | Discussion | Churches | La Puerta | Events | Praise | GALIP | Calling the Rainbow Nation Home

 

 

Por Elsie

Salvación

 

 

 

En solo un corto tiempo, cincuenta años se desvanecen en el recuerdo de un salon pequeño de Clase Dominical donde me junté con las voces de otros niños en una canción.

 

“Oh, no puedes llegar al cielo sin … S-A-L-V-A-C-I-O-N.

No, no puedes llegar al cielo sin … S-A-L-V-A-C-I-O-N

Canta, fuerte y claro.

Canta lejos y cercas.

S-A-L-V-A-C-I-O-N”

 

El mensaje fué muy claro, muy infantil en entenderse. Nos comprometímos a recordar Juan 3:16 y recibimos una calcamonia como premio.

 

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que TODO AQUEL que en El cree, no se pierda mas tenga vida eterna!”

 

Eso fué un maravilloso pensamiento para mí. Dios me amó tanto así que envió a Jesús a morir en la cruz por mis pecados y darme vida eterna. No importaba que tipo de familia yo tenía, que tanto dinero yo tenía, ó si vivía en el lugar correcto de la ciudad. Yo era Aquel y podia tener vida eterna! Me acuerdo levantar mi pequeña mano y decir, Quiero creer en Jesús. La líder del coro vino y abrió su Biblia en Romanos 10:9-10: “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

 

“Yo creo que Jesús murió por mí y quiero que El viva en mi corazón para siempre.”

 

Ese día fué hace mucho tiempo, y era el principio de una jornada de entendimiento que continúa creciendo en mi corazón. Desde entonces, he aprendido la teología y el signicado en griego del agape amor de Dios, y que la Salvación es un verbo activo que incluye el pasado, presente y futuro. Fuí perdonada de todo pecado, y la sangre de Jesús ha cubierto mi corazón para siempre.

 

¡Que simple! ¡Que gracia! En esos 50 años atendí una variedad de iglesias Cristianas y encontré que cada una tenía una “condición” que añadirle a la Salvación que Dios dió libremente a todo aquel. Todo sonaba muy apropiado. Necesitaba ir a la iglesia dos veces los domingos y al estudio biblíco cada semana; necesitaba leer mi Biblia a diario; necesitaba compartir mi fe con otros; necesitaba dar para misiones; necesitaba no pensar en cosas sexuales, y nunca, nunca tener sexo hasta que me casara. Y especialmente, necesitaba pedir perdón cada día por la atracción yo sentía hacia las mujeres! ¿O QUE?

 

De repente, tenía que presentar una imágen perfecta al mundo para ser digna del regalo gratis que Dios me dió! Parecía como si los líderes de la iglesia decían de que yo ahora era responsable de mantener el regalo gratis de salvación, ó Dios me lo quitaría si yo “pecaba”.

 

Este concepto era en contra de la naturaleza de Dios. Sus dones y llamamiento son irrebocables, lo que significa El no los quita. (Romanos 11:29).

 

Busqué en las Escrituras de principio a fin y nunca encontré que dijera de que Dios borraría mi nombre del libro de la vida! Encontré de que El olvida lo que yo le confiese a El, y lo quita para no ser acusada nunca jamás!

 

Lo que descubrí es de que muchos de Sus hijos les falta entendimiento sobre la Salvación y lo confunden con Relación. Ya que he sido salva (pedirle a Dios que entre en mi corazón) El está ahí para siempre. Cualquier pecado de mi vida del pasado, presente y futuro, está cubierto con la sangre de Jesús y no necesito pedirle perdón a diario. El Padre me ve a traves de la sangre de Jesús y soy justificada (como si nunca hubiera pecado) por Su gracia.

 

Esto es completamente aparte de como maltrate a otra persona, ó chismes, ó les robe. Estos son pecados en contra de mi hermano y en vez de incarme y cerrar mis ojos para pedirle a Dios por perdón, necesito ir a mi hermano y pedir por perdón. Las ofensas en contra de otros no afecta solamente la relación terrenal, sino tambien la relación espiritual con el Padre. No puede afectar mi Salvación, el cual fué, es y será la Gracia derramada en mí. Nunca puedo merecer la Salvación, ó trabajar para mantenerla despues que Dios me la haya dado! ¡Qué bendición! Nadie es digno, pero Todo Aquel lo será, viniendo a la cruz por purificación. Mis luchas por saber si Dios ama al homosexual se acabaron cuando miré en el evangelio de Juan 3:17.

 

“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”

 

Nadie, ni ninguna acción que haga me podrá separar del Amor de Dios en Cristo Jesús! Yo soy aquel… Oro para que tú tambien lo seas.