www.gaychurch.org (home) | Spotlight | Books | The Word | Gay & Christian? | Discussion | Churches | La Puerta | Events | Praise | GALIP

 

 

Por Bruce Gililland

 

Condenados No Más

                   

 

Crecí en la iglesia, y cuando era pequeño, me inqué en el parque de la escuela y usaba el columpio como altar, invitando a Jesús en mi vida. Dios siempre fué parte de mi vida y mi forma de creer. Cuando me convertí en adulto, habían varias cosas que no parecían bien. Tenía estos sentimientos por otros hombres y la iglesia claramente enseñaba en contra de la homosexualidad. De hecho, si tu creyeras todo lo que se dice desde el púlpito, no había manera que yo fuera salvo, si no que estaba destinado a pasar la eternidad en el infierno. Algo sobre esto no tenía sentido porque yo sabía en mi corazón que era salvo. Esto quería decir que cada vez que seguía mis sentimientos, yo pecaba. ¿Cómo algo tan maravillo puede ser llamado pecado? Necesitaba amor y la expresión de ese amor como cualquier otra persona. Algo diferente era lo que no parecía correcto con la iglesia. Si mis sentimientos sexuales eran pecados, entónces ¿porqué Dios no me había convicto cuando estos sentimientos se manifiestan en mi vida? La condena venía del púlpito de la iglesia, no de Dios.

 

La verdad de esto no era conocido todavía, y no sería conocido hasta que yo lo lideara conmigo mismo. Busqué a Dios para que me “curara” y me quitara esos sentimientos. La verdad es que intenté todo lo de la Biblia para deshacerme de este hechizo. La oración, ayuno é inclusive un voto Nazareno (no me razuré por seis meses) y no me curaron. Finalmente, durante un tiempo difícil en mi vida, mis oraciones a Dios fueron contestadas con una pregunta de Dios para mí. Me preguntó, “¿Cuándo vas a ser honesto con el mundo y conmigo?” De repente, mi problema era un problema acerca de mi propia integridad. Fuí ordenado, enseñaba clase dominical y ministraba a otros, pero no era una persona honesta.

 

Los próximos años me la pasé contestando esta pregunta mientras salí del closet y me hice un ministro honesto con integridad. Mis credenciales fueron removidas, pero eso no significaba que Dios me haya quitado Su llamado de mi vida para servir como ministro. Durante este proceso, la siguiente Escritura se hizo realidad para mí.

 

Romanos 8:1

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”

 

Que gozo! Este verso finalmente se hizo real en mí. Y es cierto para toda la comunidad GLBT. Nuestra salvación es un regalo de Dios, dado a la persona que cree, Y su regalo es para cada persona que camina en este mundo. Dios está pacientemente esperando para aquellos que respondan. El no desea que nadie perezca, pero tambien sabe que hay unos que no van a creer. Esto es muy triste para nuestra comunidad. Hemos escuchado y creído por mucho tiempo sobre la condenación que se ha predicado desde los púlpitos, Jesús nunca condenó la homosexualidad, así que no ha de ser tan importante asunto. Dios es un Dios de relaciones y nuestra relación amorosa con esa persona especial en nuestra vida va a mejorar é improvisar nuestra habilidad para amar y servir a Dios. La gente quiere usualmente preguntar, ¿qué debo hacer para ser salvo?” La respuesta es que no hay otra cosa más que creer y confesar la fe en la obra terminada por Cristo Jesús. Es extrictamente un asunto de fe ni mas ni menos.

 

¿Has recibido un regalo ó un honor que no esperabas ó creías no merecerlo? Necesitamos darnos cuenta que la salvación es ese tipo de regalo. Dios no tenía porque salvarnos, pero El quería hacerlo. El nos quería salvar, tanto que envió a Su hijo Jesús al mundo para mostrarnos el camino. El estaba dispuesto a sacrificar todo para que podamos tener una relación personal con El.

 

Efesios 2:8-9

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.”

 

Esta es una simple verdad pero muy profunda. Dios no mira todas tus fallas ó debilidades cuando El te mira; El mira solamente la obra completa de Cristo por tu fe en Cristo Jesús. Para y piensa en esto por unos minutos y contempla en la magnificiencia de Dios y Su sabiduria y misericordia. Eres quien eres porque Dios te creó de esa manera. Tienes la libertad de ser quien eres por tu fe, tienes tu derecho dado por Dios. Este derecho se llama justo en la Biblia. Esto significa que no hay nada malo contigo, y nada en el futuro lo habrá, porque Jesucristo ha pagado el precio por esa libertad.

 

Algunos de ustedes que lean esto tal vez no hayan aceptado a Jesús como el salvador y pedirle que El sea parte de tu vida. Ahora es el tiempo de asegurar tu destino eternal. Quizas la escritura mas conocida en la Biblia entera es Juan 3:16.

 

Juan 3:16

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

 

Jesucristo fué el Hijo de Dios y vino a morir por tí en la cruz del Calvario. Se levantó de los muertos y ascendió al cielo despues de tres días. La razón por la que El murió fué para pagar el precio por toda la humanidad, para que no seamos condenados, sino que vivamos eternamente en los cielos. Creyendo esta verdad es toda la fe que necesitas tener. Pero necesita ser el tipo de fe que se siente en el corazón. Creyendo en tu corazón incluye responder con tus emociones y amar a Dios y Jesús. ¿Es algo nuevo para tí? Si así es, hay algo mas que necesita suceder.

 

Romanos 10:9-10

“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

Esta es la simple verdad que te puede asegurar un lugar en el que no serás condenado. Culpabilidad y poca auto-estima se desaparecen con el poder del Cristo resucitado. Levantate a un nuevo empezar y pon la condenación atrás. Camina hacia una nueva jornada con Cristo Jesús, quien se mantendra mas cercano que un hermano. Y comparte con alguien que has encontrado esta nueva vida Cristiana.

 

 

 

 

Hit Counter