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Por "Blyth"

        Imagina una Jornada

 

Imagínate que eres Noé. No solamente tienes unos cientos años de edad, pero tambien se te ha pedido construir un barco. En alguna lugar como Kansas donde el lugar mas grande para encontrar agua es con el vecino que tiene un charco donde las vacas llegan a tomar agua. Ahora imaginate este inmenso barco surgiendo en medio del campo causando diverción en tu pequeño pueblo. No hay duda, eres el centro de conversación en los circulos sociales y el enfoque en las peluquerias. Finalmente, un niño te pregunta que es lo que estas haciendo. Ahora hay un tema nuevo: DIOS te dijo que construyas este barco; en medio de Kansas. En el campo donde deberías de estar plantando maíz en vez de desperdiciar el tiempo contruyendo un barco que no flotará en en la tierra.

Los rumores dicen que tu dijiste de que va a ver un diluvio. Lloverá por cuarenta dias y cuarenta noches hasta que todo el planeta esté cubierto; incluyendo la esquina pequeña de tu plantación en Kansas. Claro, todos saben de que no ha llovido por un buen tiempo, así que esto ha de ser algo bueno. Las cuentas del agua estan muy altas, y tal parece que los precios de la siembra subirán este año.

La gente sigue con sus vidas, pero mantienen un cauteloso ojo a tu barco casi terminado. Una mujer a dos granjas mas abajo dice que tu has de estar muy comprometido. Ella te dijo de las cosas que ha escuchado de la gente quienes se burlan.

El encargado del almacén platicó en el bar de que tu has estado comprando al mayoreo comida para animales. El lo sabe por que él mismo te lo lleva y que le tomó todo el día. El tambien dice que es tanto lo que compras que no lo puede llevar en un trailer de diesiocho llantas.

El hombre de la tienda de animales domésticos tiene una historia mas rara de tí acerca de tus compras. No solamente un par de animales, sino un par de cada animal que hay. Además de otras órdenes por correo.

Todos dicen de que te deberían de encerrar, pero un abogado borracho dice que no hay causa para arrestarte al menos que amenazes de lastimar a alguien, ó a tí mismo, no puedes ser encerrado legalmente. Inclusive los animales exóticos que tu compraste son legales con documentos para pruebas. Otras cosas dan noticias y chismes se acumulan mientras las horas pasan.

Luego las nubes llegan. Despues la lluvia, no son gotas pequeñas como las tormentas del verano, sino lluvia torrencial oscureciendo todo a la vista. Tu estás en el barco con tu familia y un coro de voces de animals. De repente, la gente desea haber construido un barco en vez de sembrar maíz. El agua sube, lento, luego más rápido, y el barco se empieza a elevar. Muy bien protejido de la tormenta y los golpes de la lluvia. Imagínate.

Vemos la llamada de Dios a Noé como un evento histórico, algunos le llaman un mito, inclusive con las pruebas de que la tierra FUE cubierta con agua. Pero la historia de Noé es mas que un acontecimiento en la Biblia; era su propia jornada con Dios. La mayoria de nuestras jornadas no terminan en un libro sagrado. Tal vez ni siquiera en cuatro páginas de nuestra autobiografía de una libreta que ni siquiera nos acordamos. A pesar de esto, todos estamos en una jornada con Dios que va más allá de nuestra imaginación, más allá de nuestro entendimiento, é inclusive más allá de lo que planeamos para nuestras vidas.

Mi primer recuerdo de Dios fué en una visión que tuve y jamás olvidé. Tal vez tenía cuatro años de edad. La visión consistía de el cielo en la noche, un cielo muy negro iluminado con todas las luces del universo. Pero era más que eso, dentro de esta visión había una Presencia de algo que un día identificaría como Dios. 

El hogar en el que crecí no eran religiosos. En realidad, eran anti-religiosos. Pobres aquellos que tocaban nuestra puerta con una Biblia en la mano. Una amiga de mi Mamá la convenció en mandarme a la Clase Dominical cuando yo estaba en el segundo grado. Ella pensó en que ahí aprendería la “Regla de Oro” y ser una hija buena y obediente, así que no había daño al ir.

Cuando ya era suficientemente mayor, pude escoger mi propia religion, pero lo que encontré en esa iglesia fué algo persuasivo. Prefería ir a la iglesia los domingos en vez de ir a desayunar a la Casa de los Pancakes. Al mirar los Rollos del Mar Muerto me absorbia. 

Esta fué la fundación de mi niñez espiritual. En mi iglesia, no tenias que hacer una declaración formal de tu creencia. Inclusive pasé por un buen tiempo meditando, y mirando a la gente al salir de la iglesia y pensando quién escribió la Biblia de la que ellos hablaban. Tal vez el Espiritu Santo me enseñó de que Dios no era un imposible, yo era, como ser humano viviendo en la imposibilidad –el Universo. Si estaba viviendo en un espacio que solamente puede ser definido por la material ó la falta de lo material, ¿Cómo puedo explicar el Universo como algo que no tiene final? ¿Cómo es posible? Esto hace ver a Dios algo menos imposible. Mis dudas empezaron a desaparecer a la luz de ese conocimiento. Mi iglesia definitivamente era una de las principales, si buscabas algo, definitivamente lo encotrabas ahí. Fué una atracción lo que me llevó a la iglesia de enseguida. Conocía un par de personas de mi escuela que asistian ahí, y quería estar con ellas así que un día fuí. Nunca pude entrar en alto circulo de estas muchachas, pero encontré algo mejor: una relación con Jesucristo. Dificil en ese tiempo, no era algo profundo ni gozoso. 

Descubrí que para poder cuidar niños en la iglesia, tenias que aceptar al Señor y ser bautizado. En ese entónces, me encantaban los bebés y me gustaba estar rodeada de niños, así que decidí ser parte de esa iglesia en contra de la voluntad de mi Madre. Ellos son del tipo de gente que llegan a la puerta de tu casa y querian que tubieras mucho más que un conocimiento sólido de como ser una buena persona. Mi Madre, una alcohólica, en ese entónces no estaba contenta. Yo acepté al Señor en esa iglesia. No me sentí muy diferente despues de bautizarme, pero parecía algo bueno al hacerlo, especialmente porque las muchachas que iban a la iglesia me vieron ser bautizada. Nunca llegé a cuidar niños. No recuerdo la razón. Tal vez porque todo empezó a ir muy mal. Me empezaron a cachar robando. Mi vida en mi hogar pasó de intolerable a completamente insano. Yo estaba pasando por mis angustias de adolescente.

Dentro de un año, estaba en un alberge, sin saber de que nunca regresaría a casa. Lo que más recuerdo de esa época es de que mi Mamá me quería castigar. Ella quería las peores consecuencias por los crimenes más pequeños. Todo porque yo dije de los abusos en el hogar, y ella quería que yo pagara por eso. Ella no era el tipo de mujer tu irritarias, aunque fueras su hija. Era inperdonable. Conocí su caracter muy bien y saber de que yo iba a ser culpada por cualquier cosa que pasara. Nunca aceptaría responsabilidad y de que hubiera sido mejor no haberme adoptado. 

Estuve bien en el alberge, tambien en la escuela, pero nunca recibí apoyo de ella, solamente muecas de odio que nunca pude entender.

Cuando me gradué de la preparatoria con honores, mis padres no estaban ahí… aunque de algún modo pude subir del promedio de 1.5 que tenía cuando vivía en casa. En la fiesta de mi graduación, me solté llorando. No tenía idea porque estaba llorando. Ellos no estaban ahí conmigo y nunca lo estarán. Traté de argumentar nuestra relación. Traté de culparme. Traté de tomar toda la responsabilidad. Lo que no sabía es que mi Mamá era una alcohólica. Lo supe mucho despues de los 20 años de edad, tuve que pensar en esto y absorverlo. Todos lo sabían menos yo. Hubiera ayudado si alguien me lo hubiera dicho. Cómo una botella ha tomado una mujer perfecta y convertirla en una musaraña.

Durante mi niñez, la cerveza, el gin, los tónicos eran simplemente bebidas sucias que los adultos tomaban por alguna razón. El que mi Mamá tuviera un vaso de vino en la mano no parecía algo de preocuparme. No tenía la suficiente experiencia con el alcohol como para entender de que afectaba el comportamiento. Mi Mamá nunca calló inconciente por la borrachera, por eso no pude conectar el alcohol con su comportamiento. Para mí, los alcohólicos eran borrachos tirados en la calle pidiendo dinero; no amas de casa ni escolares de Fullbright quienes han sido absorbidos lentamente en el abismo de la botella mientras sus personalidades, inexplicablemente, se hacían violentas.

La última vez que en realidad pasé un tiempo con mis padres fué en 1981. Fuí a casa a pasar la Navidad. Fué la última Navidad de mi abuela, y estoy agradecida por el tiempo que pasé con ella. Pero mi mama me trató como una extranjera que invadió su casa. Fué una locura, andaba molesta con mucha amargura y enojo, y se aseguró de hacerme saber que todo era mi culpa. Jamás regrese a casa porque no soportaba ese tipo de relación. Intenté tomar la culpa por todo y de entender porque todos me odiaban (al menos mi mamá me decia que todos me odiaban), pero tambien comprendí de que era ella, y no yo. Despues pude, con la ayuda de Dios, de tomar mi responsabilidad y olvidar el resto, pero me sentía desvastada.

Se puso peor cuando mi abuela murió. Una semana despues de su muerte, recibí una carta que decia que había muerto y sido incinerada. Era una carta formal sin emociones. Mi madre y abuela no se llevaban bien tal vez porque mi abuela podia mirar las cosas que yo no podia, pero tenia que aceptarla como su hija. Este fué el final para mí. No podia soportar que mi abuela haya muerto y que mi madre me haya dicho, una vez mas, en el teléfono: “De todas maneras, no la amabas tanto.” El odio se convirtió en los huesos que mantenian parada. Una nube oscureció mi corazón y me absorbió en su profundidad. Tenía una relación con Dios, pero me sentía con el derecho de odiar a esta mujer quien me ha robado mi niñez y que no tenia nada mas que puras palabras viles que decirme.

Fué en el medio de todo este dolor cuando me dí cuenta de en mi mente había una puerta secreta que no me sentia lista de abrir: no estaba interesada en hombres. Cuando miro al pasado, aunque tuve novios y algo de atracción, no era con la misma intensidad que lo tenía por las mujeres. Todo en mi vida me empujaba a confrontar lo que no queria, y el terror de ser de esta manera, de ser una abominación a Dios. Doblé mis esfuerzos tratando de ser “normal”, pero por mas que intentaba ser normal, mas incierta me sentí. Hize todo lo mejor para ser una buena Cristiana. Fuí a las iglesias correctas, me juntaba con creyentes, leía lo correcto, y luchaba por mantener mi relación con Dios, pero no estaba balanceada al Dios que yo conocía, sino que me sentía mas entonada a un tipo de Dios que rompió, destruyó y negó Sus hijos por lo más mínimo en vez de un Dios que era Amor, Micericordia y la Gracia Encarnada. Este era un Dios que de algun modo reflejaban mis padres en Su placer de castigarme y ardiente enojo. Este era un Dios que yo tenía que calmar, y a quien no le podría confiar porque eventualmente me desheredaría; como lo hicieron mis padres.

Cuando leía la Biblia, no podia aplicar el amor y misericordia a mi misma, en vez, me sentía rechazada pro versos que me condenaban y juzgaban. Leer la Biblia era en ocasiones algo que me daba miedo. Sin embargo, Dios se mantuvo fiel a pesar de mis destorcionadas ideas de El, y esperó a que lo descubiera de como era en realidad. Cuando al fin pude admitir a mi misma que yo era gay, no hubo un descanso, solo una expectativa de destrucción final. Si hubiera sido una opción para mí, si los hombres me atrajeran más, tal vez lo hubiera sobrepasado.

Un ministerio de “Ex-gay” visitaron my grupo de colegio Cristiano. Estaba llena de júbilo, de esperanza y liberada. Había gente como yo, y ahora eran heterosexuales; al menos tratan de serlo. Puse toda mi energia, todo mi corazón, y toda mi alma en mi nueva salvación, el dios de la heterosexualidad. Digo esto porque no era el sacrificio de Jesús lo que me salvo, sino si era considerada lo suficientemente heterosexual por otros. Solo Cristianos gays te pueden decir la verdad de como esto se convierte en un ídolo porque el tratar de ser heterosexual te obsesiona; primero tienes que ser heterosexual ó prentender serlo; ó prentender de que puedes vivir una vida muy feliz solo; entónces puedes tener una verdadera relación con Jesús. El proceso te posee; nada importa mas que convertirte en heterosexual. Si eres avaricioso, un metiche, un mentiroso, ó cualquier otra cosa que afecte tu relación con Dios y otros, se convierten en algo no tan importante como tu sexualidad.

Leí la literature de los ex-gay, les llamé, les escribí, seguí sus instrucciones, leí mi Biblia, fuí a consejería, me arrepentí varias veces, intenté salir con personas del sexo opuesto para “sanar”. Oré y oré mucho, le confesé a Dios y a la gente, oré para que el espiritu de la homosexualidad saliera de mí, evadí cosas “gay”, busque sanidad. Busque la clave del porqué yo era gay; era en el nacimiento, era de la manera que crecí, había un espiritu de homosexualidad en mi familia? Lentamente y peligrosamente, mi enfoque se convirtió en buscar mi heterosexualidad en Su nombre en vez de buscarlo a El. El enfoque no era El sino yo misma y mis deseos de heterosexualidad.

Para mi, jamás vinieron. Me dije que yo era heterosexual porque en ese entonces estaba de moda la creencia de “pedirlo y recibirlo”. Al mismo tiempo, nunca había tenido una relación con una mujer, así que en cierto modo podia decir que no era gay. Pero sentía de que estaba mintiendo prentendiendo ser heterosexual, porque en realidad era gay; lo sabía en mi propio corazón. Sentí que constantemente dominaba mi conciencia y mi integridad. Sin embargo, a la vista de los Cristianos que me rodeaban, necesitaba mostrarme heterosexual ó perder a Dios para siempre. Sabía que ellos me amaban y me apoyaban, eran como la familia que nunca tuve, pero tambien creían que yo tenía que ser rescatada de la homosexualidad.

Hubo un tiempo alrededor de mis veinte años, cuando “salí del closet” por un corto tiempo, pero me dieron ataques de pánico que tuve que encerrarme de nuevo en el closet. A finales de mis años veintes salí por fin. Un día me sentí sin esperanza, sin gozo, deprimida, y me odiaba a mi misma. Al día siguiente, salí del closet y esos sentimientos se desvanecieron. La luz del día salió, y la noche terminaba. Digo “terminaba” porque tomó varios años para aceptarme completamente. No había mas que hacer mas que aceptarme a mi misma. Intenté varias rutas y llegé al fin del camino. La depreción y las anciedades que sufría fueron causadas por desbalance químico y no por mi homosexualidad.

Entonces cometí un error. Decidí que ya no necesitaba fe, la cual me trajo tanto dolor y odio en el pasado. Me brinqué de mi vida Cristiana a una escena de diversion gay. En corto tiempo, fuí de una vida de castidad a una vida de promiscuidad sexual. Mi libido se hizo salvaje. Me sentía orgullosa de mi habilidad sexual la cual no había surgido hasta entonces, pero tambien me sentía vergonzosa ante Dios.

Lentamente regresé a Dios y no fué una jornada fácil. Cristianos que me habian querido y apoyado en el pasado, no los podia contactar por la presión y por la critica. Me aislé de todo lo bueno de mi vida. Estuve en relaciones horribles los cuales eran sexuales al principio y despues ya no me podia apartar porque el sexo era parte del matrimonio. De algun modo, todo llegó a su fin. Yo estaba en el final.

Fuí a una iglesia gay, pero sentí de que era mas que una plática en la cual hablaban de un “Dios” de vez en cuando y la vida homosexual. Finalmente, encontré mi iglesia en la Iglesia Congregacional. Tambien encontré mi esposa. Pero encontré algo mas importante que todo eso, me encontré a mi misma en Dios. Creo que hay pecados de los que uno se tiene que arrepentir. Creo de que hay cambios que uno tiene que hacer en la vida. Pero en este tiempo, Dios ha escogido revelarse a mi. El mismo que aborrece el pecado, pero es fiel y lleno de misericordia. El Dios que nunca me dejará ni me desamparará. El Dios que no es un reflejo del rechazo de mis padres. Un Dios que me ama a mi tambien y no nomas a los Cristianos “Buenos”. Creo que el ser gay me ha empujado a buscar a Dios por lo que El es, y no nomas por ser parte de la Cristiandad, creer porque otros creen. Creo que he sido forzada en los Atrios de Dios para preguntarle lo que El quiere de mi vida, y no asumir porque eso es lo que otra gente interpreta nuestra fe y las Escrituras.

Al mirar atras, me miraba a mi misma como una correcta “ex-gay” que casi no tenia compación por otros. Miraba mi fe sin gozo y sentia que las “Buenas Nuevas” no eran suficientes para compartir con otros. Al fin encontré libertad en Cristo, a traves de la humildad de ser una persona gay. Hasta que Cristo me ungió, empezé a entender Su sacrificio, de que mi sacrificio de homosexualidad no fue lo que me salvo, sino Su muerte en la cruz. Empezé a entender la Biblia, y no estar personificandome en los versos de juicio y condenación, pero que Isaias 41:9-10, Jeremias 29:11, la calma de los Salmos y en las promesas fieles de Jesús. El fué real en mi vida, y cuando HABIA criticas por mis acciones, ahora ya podia acceptar y pedir por un cambio a traves de Su poder, y no por mi misma. Creo en Jesús ahora, no por medio al infierno, ó por la recompensa de un Cielo, sino por El, y por lo que El sigue siendo en mi y en otros que van en esta misma jornada.

Tal vez no termine en un libro santo, pero si va a terminar en las Palmas de Sus Manos. No te imagines una vida sin adversidades, poque Dios usa adversidades para moldearte, prometerte algo diferente sería una mentira. Imagina que estas caminando en esta vida con Alguien contigo, disponible a escucharte día y noche. Imagina mirar a los inmensos cielos y sentir que El te toca. Imagina que nunca estas solo; no tienes que imaginarlo. Pidele que camine contigo en tu jornada, en tu corazón, donde El obra y hace los cambios, y en tu vida, donde El vivirá en tí. Yo no tengo que imaginarme de que seguramente El te llevará al hogar.