www.gaychurch.org (home) | Spotlight | Books | The Word | Gay & Christian? | Discussion | Churches | La Puerta | Events | Praise | GALIP

 

 

Por Elaine 

El Testigo de Nuestras Vidas

Aquí estamos, un grupo de Cristianos que son gay. Hemos construído iglesias, alimentado al hambriento, enseñado estudios Bíblicos, dirijido servicios, predicado sermones, traído unos a Cristo, y regresando otros a Cristo! Nos motivamos unos a otros. Consolado uno a otro. Muchos hemos tenido la experiencia de los dones espirituales en operación (Hechos 10:1-11:18). Hemos sido testigos de milagros. Participado en milagros. Algunos de nosotros hemos sido un milagro!

A pesar de todo esto, ha habido quienes me han acusado de mensajera del mismo satán. Tal vez te ha pasado lo mismo. Nomas movia mi cabeza al escuchar tales comentarios, sin saber como responder. Con el tiempo, dudas empezaron a entrar. ¿Acaso mi amor y ganas de estar con Pam nublaban mi habilidad de mirar la verdad? ¿Podría mi vida estar estancada en pecado y simplemente no me daba cuenta?

Estas preguntas me tormentaron por meses hasta que un día el Espíritu Santo me hizo una simple pregunta: “¿Puede el pecado ocultarse de Dios?” “No” yo contesté, el pecado nunca se puede ocultar de Dios porque Dios lo sabe todo! La respuesta fué clara. Dios sabe todo sobre mí, inclusive el número exacto de mi cabellera (Mateo 10:30)! Por lo tanto no hay nada que yo pudiera hacer, no importa que tan oculta estuviera de mí ó de otros, que Dios no pudiera mirar (Hebreos 4:12-13). El sabe todos mis motivos, intenciones, y deseos secretos. Por lo tanto, si estuviera pecando, Dios lo supiera, sin importar que yo me diera cuenta ó no de mi pecado!

¿Porqué es importante? Porque es imposible para Dios, quien es la escencia de la bondad y la luz (1 Juan 1:5) de tener convivencia con el pecado (1 Juan 2:9-11). Dios y el pecado simplemente no pueden co-existir juntos – es imposible (2 Corintios 6:14)!

Por lo tanto, mis concluciones personales acerca de lo que era ó no era pecado, no importaba. Si estar con Pam fuera pecado, causaría una separación entre Dios y yo. Los efectos secundarios de tal violación fueran obvios con el tiempo. Simplemente, el pecado siempre nos separa de Dios y una separación de Dios siempre tiene efectos secundarios. Así que las características de comportamiento, ó ‘frutos’ de mi vida como Jesús lo describió, me dirían si estuviera viviendo en pecado ó no.

 Mateo 7:18-20

“No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.”

Tenemos que tener cuidado de dos cosas. Primero, no estoy hablando de un pecado inadvertido, porque todos hemos “pecado y destituídos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). No hay duda de que nuestras vidas estan en una batalla constante entre nuestra ‘naturaleza’ y la naturaleza de Dios que vive en nosotros (Romanos 7:21-25). Nos caemos y nos levantamos una y otra vez. Sino nomas nos “estamos engañando a nosotros mismos” (1 Juan 1:8). Afortunadamente, si pecamos, Dios ha proveído los medios para salirnos de nuestros errores (1 Juan 1:9). No, no estamos hablando de este tipo de pecados, sino de un pecado consistente, voluntario, patrón de pecado. La orientación sexual de alguien podría calificar como un “patrón consistente” de vida, ¿pero es pecado?

El segundo asunto que tenemos que estar al tanto es el hecho de que muchos se han alejado de Dios porque piensan que Dios y la iglesia los ha rechazado. Ellos intentan enterrar su dolor de rechazo en cualquier abuso de substancia y mal-trato personal imaginable. No estamos hablando de personas como estas tampoco. Mucho del ‘pecado’ en que estas personas se han involucrado es causado por odio personal. Si se pudieran aceptar a si mismos y aprender de que Dios los ama ‘tal como son’, muchos regresarían a Cristo. No – esta gente no se han alejado de Dios por los pecados de sus vidas. Esta gente ha sido rechazada por la condenación y prejuicios sociales que los ha hecho sentir como reclusados.

De lo que estoy hablando es de gente como yo que no se han ‘escapado’ de Dios ó de mi mismo, sino buscando la voluntad de Dios en este asunto. Hasta la fecha, me he aceptado a mi misma como una Cristiana gay y he encontrado a una persona maravillosa para compartir mi vida. Ahora que estamos juntas, necesitaba saber si mi relación causaría que mi vida se deteriorara. Porque si nuestra relación fuera pecado, entónces este resultado fuera de esperarse con el tiempo.

Así que durante el primer año y los siguientes, cuidadosamente estuve observando mi vida. ¿Estaba creciendo más cercas ó lejos de Dios? ¿El aceptar mi homosexualidad y reconciliarlo con mi fe trajo paz a mi vida (Mateo 11:28-30; Juan 8:32) ó desastre? ¿Era un persona más completa desde que conocí a Pam? Y por último, ¿qué tipo de “fruto” mi vida esta dando?

No tomó mucho tiempo para darme cuanta de que era una persona mucho más feliz con Pam en mi vida. Me sentí completa. Ya no me ocultaba de otros ó de mi misma, pretendiendo ser alguien que no era. Culpa y auto condenación ya no me atrapaban y aprendí a amarme y a otros de una manera total y saludabe. El aceptarme a mí misma hizo mas fácil el llevar a cabo el segundo mandamiento del amor. Siendo este el que debemos ‘amar a otros como a nosotros mismos’ (Mateo 22:37-40). ¿Cómo amar a alguien si no me amaba a mí misma?

Y en cuanto a mi relación con Dios, me dí cuenta de que se fortaleció bastante! La amargura de vivir sóla se ha ido. Reemplazada por un gozo y gratitud indescribible que esta maravillosa mujer ha traído a mi vida! Me dí cuenta de que uno mas uno equivale tres! Nos complementamos bien; donde yo soy débil, ella es fuerte. Su fuerza y valentía permite y motiva a que yo haga cosas que no hubiera hecho yo sóla. La felicidad y gozo que he encontrado a traves de nuestra familia es más de lo que me hubiera imaginado posible! Mi vida era vacía y solitaria antes de conocer a Pam; es una vida bendecida y llena de vitalidad! Mi felicidad y gozo se extiende en todos los aspectos de mi vida – incluyendo mi  relación con Dios!

Además, nuestra relación y los rigóres de crear  una familia, me han ayudado a madurar como Cristiana. No vivo para mí solamente. ‘Nosotros’ requiere un nivel de madurez que ‘yo’ nunca lo tuvo. Es fácil ser ‘bueno’ cuando vives solo! Es completamente diferente tratar ser un ‘buen Cristiano’ a diario cuando tienes una familia! Es trabajo duro y requiere mucho auto-sacrificio. A traves de nuestros diez y ocho años y con dos hijas, he aprendido cosas que no hubiera aprendido sóla. Mi relación con Dios se ha re-enforzado y madurado con el tiempo. Y los “frutos” de mi vida muestran mi fe (Gálatas 5:22-23) y dá testimonio de la bendición de Dios de nuestra Unión.

¿Cuál es el veredicto? ¿Había un pecado ‘oculto’ en mi vida como resultado de mi relación con Pam? No. ¿Cómo sabía esto? Los “frutos” de nuestras vidas dan testimonio sobre el Dios que ambas servimos.

 

Todos los derechos reservados. Porciones de este artículo no pueden ser reproducidos, guardados en un sistema, ó trasnmitido en cualquier forma ó electrónicamente, mecánicamente, fotocopia, grabado, ó en culaquier otra manera excepto referencias sin la autorización del autor y/ó la Fundación GALIP.

Hit Counter